Escritos Poéticos

Cuando pase la cuarentena


Hola Amor mío,

Te he escrito tantas veces que no puedo pensar otra forma de llevarte a un rincón que no hayas visitado antes en mi corazón. Es que las palabras tienen esa magia de envolver los significados y no dejarles escapar con las distracciones de lo corporal. Ambos sabemos que entre nosotros, el Amor nació entre oraciones, emoticones y desbocados palpitares. Qué ironía que justo en esta época las letras sean el mejor medio para reducir la distancia impuesta por la causalidad.

Cuando pase la cuarentena voy a levantarme esa mañana y prepararme para vivir como si hubiese escapado de una prisión, como debe haber sido el primer día de Tom Hanks al regreso de su naufragio en aquella película en la que se pierde por 7 años en una isla desierta, sin más compañía que un balón de voleibol; solo que mi suerte será mejor que la suya. Me daré un baño rápido porque no quiero perder más tiempo, aunque me rasuraré con cuidado y, tomaré la ropa que he elegido para ese momento porque quiero presentarte la mejor versión de mi sonrisa y armado con ella, saldré a la calle a buscarte, a reunirme por fin contigo y acortar este espacio que ahora nos aparta sin remedio.

¡Dios, cuánto te echo de menos!

Tenemos 7 vidas que contarnos, porque este encierro ha avivado los recuerdos y me he dado cuenta que es demasiado lo que te falta por saber de mi pasado y a mí del tuyo. Quiero que me cuentes de cuando se te cayó el primer diente, de aquella vez que probaste por primera vez el vino y lo primero que hacías al volver de la primaria y entrar a tu casa, de los aromas que percibías de la cocina de tu madre y de la cara que ponía tu padre al oírte entrar como rehilete en su despacho; estoy seguro que sería muy parecida a la que pondré cada vez que te vea entrar en donde me encuentre. Quiero que me platiques cómo eran tus fines de semana en aquellos tiempos, que tomes las fotos de tu álbum y me relates lo que pasó antes y después de cada una de ellas. Mira que haré lo mismo con mi álbum y te contaré las historias detrás de cada pastel de cumpleaños y cada ropa con la que aparezco en mis fotos. Esperaré que afloren los recuerdos secretos y alguna que otra cosa que a nadie les hayas contado, porque nuestra complicidad no tiene límite y se alimenta de lo que nos compartimos.

Pero no te inquietes, no todo será charlar y reír, aunque haya motivos para no parar, también voy a tomarte de la mano cada tanto, pondré mis ojos en los tuyos, el silencio será el camino por el que mis labios se aproximen a tu boca y te bese con tal ternura que la paz que ahora le falta, se instale en tu pecho y te levante del suelo, mientras mis manos se posan en tu talle para no dejarte escapar hacia la atmósfera y regresarte dulcemente al presente que nos aguarda para vivirlo.

Cocinaré para ti cada día que pueda y prepararé una por una las recetas que he aprendido en estas cuatro paredes, pondré a disposición de tu boca cada platillo con el que te he torturado a través de las deliciosas imágenes que viajaban mensaje tras mensaje, mientras deshojábamos el calendario. Sin duda, tu amado mole será de los primeros, me verás comer ensalada con cuchara y me quedaré sin habla al verte engullir una cubeta de espagueti sin perder la gracia y la elegancia.

En las noches, no podrá faltar un “criminal” en tu cama, ese sándwich de jamón con queso y papas adobadas con el que acompañaremos las series de Netflix, tal como ahora lo hacemos a través de un celular. Y veremos juntos de nuevo nuestras series favoritas y también las nuevas y las que reservo para ver contigo. Quiero oírte soltar la carcajada con las comedias y sentirte saltar de emoción o miedo con las escenas de aventura y suspenso, mis brazos estarán siempre listos para recibirte y acunarte sobre mi pecho. Oh sí, nos esperan muchas temporadas en Netflix, porque compartimos el mismo gusto por quedarnos en casa un viernes por la tarde, en vez de trasnochar en la calle. Dejaremos la vagancia para esos momentos especiales en los que sintamos que la aventura hay que vivirla en vivo y adentrarnos tomados de la mano a lo que la ciudad nos reserva.

En esos fines de semana que no tengamos planes, ni idea de cómo pasar el tiempo, cosa que estimo poco probable, conociendo el chisporroteo de tu mente y mi deseo insaciable por oírte reír, voy acostarte en la cama, desnudaré tu cuerpo y uniré tus lunares con un bolígrafo negro, después besaré a cada uno y te daré la tinta para que hagas lo mismo con los míos y cuando acabes, uniremos tu mapa con el mío en una extraordinaria geografía en blanco y negro. Vamos a implementar tardes de música, tertulias en las que escucharemos por tandas, tus melodías favoritas y las mías, me contarás del porqué esa o aquella canción te hacen llorar o pararte como chapulín a bailar. Te compartiré de las veces que escuché una canción y sentí que había sido escrita especialmente para mí, y de aquellas que inevitablemente me llevan de una oreja hasta ti. Pretendo saber de memoria y no olvidarlo jamás, cada grupo y cantante que guardes en tu corazón, pero a poco a poco, mi cielo, porque eres un mapa mental extraordinario para explorarse con lentitud de por vida. Te contaré de los libros que he leído y las formas que han influido en el hombre que ahora admiras e indagaré entre recuerdos para saber también, de dónde salió la mujer de mis sueños para volverlos realidad. Te sentaré en mis piernas y te leeré mis pasajes favoritos y tú me cantarás al oído con tu ukelele, y nos dejaremos seducir uno por el otro, para terminar, incontables veces sobre la cama, amándonos como ahora no se puede.

Cuando pase la cuarentena, no habrá lugar que nos parezca aburrido por conocer, exploraremos tu ciudad  y la mía de norte a sur, saldremos a bailar en las discotecas y bares, a reír en los teatros y comer palomitas en los cines, a conocer restaurantes de comida exótica y desconocida y a encontrar nuevas mesas favoritas en las cuales escribir nuestros nombres. Cuando se nos acaben las calles, emprenderemos el vuelo a otras tierras. Sé que nunca has visitado París y te llevaré  a que se enamore de ti, porque es hora de que te conozca y como yo, caiga rendido a tus pies. Te llevaré a ciudades con playa, tu lugar favorito por siempre y el mío también, no por la belleza del mar, ni el infinito de su arena, tampoco por sus románticos atardeceres y la complicidad de su luna, sino porque desde que te vi en una playa, pensé en el infinito, en atardeceres y lunas, en pasarme la vida mirándote caminar sobre la arena y pensando que esa sirena dejó el mar para convertirse en hogar de mis ojos.

Cuando pase la cuarentena, viviremos cada día como si fuera el último e incendiaremos cada noche como si fuera la primera que pasamos juntos.

Cuando pase la cuarentena,  voy a decirte al oído cuánto te he echado de menos estos años que el destino nos mantuvo apartados y no habrá un día que no te diga cuánto te amo, vida mía.

Cuando pase la cuarentena pondré de testigos la ley de Dios y la del hombre, de que mientras estemos vivos, jamás volveremos a estar tanto tiempo lejos uno del otro.

Cuando termine la espera, no esperaré un minuto para llenarte de besos, para recrear cada fantasía y volver realidad cada deseo alimentado en estos días de encierro en que quisiéramos estar juntos y no podemos.  

Cuando termine el encierro a solas, nos encerraremos de nuevo, pero acompañados como almas gemelas.

Germán Renko @ArkRenko
Autor del libro “Con las Alas en Llamas” , actualmente escribe su segundo libro.

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Acerca de Germán Renko

Psicólogo, escritor y Conferencista. Autor de: Con las Alas en Llamas. “Si no era Amor, era vicio. Porque jamás una boca me hizo regresar tantas veces por un beso”.

Comentarios

6 comentarios en “Cuando pase la cuarentena

  1. Que belleza son tus letras siempre

    Publicado por Mariela | 30, abril, 2020, 10:21 pm
  2. Hermoso!

    Publicado por Mile_López | 1, mayo, 2020, 5:30 pm
  3. Wow, cada palabra me hizo imaginar, siempre inspirando y alegrando corazones.

    Publicado por Ivonne Belmont | 5, mayo, 2020, 2:07 pm
  4. Se puede sentir todo lo que aquí habla el poeta. Y si, creo que ser poeta es, dibujar palabras con sentimiento, de esas que calan muy dentro. Ahí, en un lugar llamado, corazón.
    Felicidades al poeta, éxitos asegurados!

    Publicado por Natalia | 30, mayo, 2020, 9:19 am
  5. Totalmente enamorada de tus letras y hoy por primera vez supe lo que es anhelar a la persona amada de manera sublime con un Amor honesto, bonito y visceral.
    Que Dios siga bendiciendo tu corazón hermoso y lleno de Amor.

    ¡Fuerte abrazo de oso, sonrisa de mi vida! 😊🙋‍♀️

    Publicado por Yeni Varela | 19, septiembre, 2020, 11:06 am
  6. Las letras transportan y hacen ser parte de este relato, como siempre encantada de leerle. Saludos

    Publicado por Rosy Flores | 29, septiembre, 2020, 6:07 am

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